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Las escuelas neerlandesas darán espacio a las lenguas del hogar

Las lenguas del hogar tendrán un espacio reconocido en las escuelas primarias neerlandesas. Los nuevos objetivos curriculares de lengua neerlandesa obligan a los centros a prestar atención al multilingüismo y a la identidad lingüística del alumnado, y recomiendan que los profesores permitan usar la lengua materna como apoyo para comprender contenidos difíciles.
Los objetivos curriculares clave, conocidos en neerlandés como kerndoelen, entraron formalmente en la legislación en agosto de 2026. La cobertura del debate público fue difundida por Nieuwsuur, de NOS.
La lengua materna como apoyo
La medida permite que los alumnos recurran a idiomas como el español, el turco, el árabe, el polaco o el inglés para hablar con otros estudiantes, preparar una lección o aclarar conceptos complejos antes de trabajar en neerlandés. También se tienen en cuenta las lenguas regionales, como el frisón y el limburgués.
El neerlandés continúa siendo la lengua principal de la enseñanza. La actualización no establece que las asignaturas deban impartirse íntegramente en otros idiomas, sino que la lengua del hogar puede funcionar como una herramienta complementaria de aprendizaje. En el caso de los niños hispanohablantes, esto significa que pueden apoyarse en un vocabulario que ya dominan para entender enunciados de ciencias, matemáticas u otras materias y después formular sus respuestas en neerlandés.
Prestar atención al multilingüismo y a la identidad lingüística del alumnado es un objetivo obligatorio. Sin embargo, las medidas concretas, como permitir que el alumnado use su lengua materna para resolver dudas, son orientaciones pedagógicas y no una obligación estricta en todas las clases. Los centros tienen hasta 2031 para incorporar plenamente todos los objetivos a sus programas.
El marco nacional fue desarrollado por el instituto curricular SLO y el Ministerio de Educación a partir de recomendaciones del Consejo de Educación (Onderwijsraad). La actualización oficial de los objetivos detalla los cambios previstos para la enseñanza del neerlandés.
Una recomendación relevante para las familias bilingües
La experta lingüística Joanneke Prenger, asesora de la educación primaria, recomienda a las familias:
Hablen el idioma que mejor dominen con sus hijos.
Según Prenger, aprovechar una lengua familiar bien desarrollada ofrece una base más rica para aprender neerlandés y otras lenguas. Esta recomendación revierte décadas de consejos dirigidos a algunas familias migrantes para que utilizaran exclusivamente el neerlandés en casa.
La orientación puede ser especialmente relevante para padres hispanohablantes que temen perjudicar el aprendizaje escolar de sus hijos si hablan español en casa. El nuevo enfoque revaloriza el desarrollo de un vocabulario amplio y estructurado en la lengua familiar como apoyo para la adquisición del neerlandés.
Dudas sobre el cambio
No todos los profesionales comparten la misma valoración. Thomas Hendriks, profesor de neerlandés en una clase de enlace de Ámsterdam para alumnos con desfase idiomático, considera que la sucesión de nuevas recomendaciones transmite "un capricho, una moda". También advierte de que, en su aula, permitir que los alumnos cambien de idioma puede dificultar que el profesor siga todo lo que se está diciendo.
Sus reservas se producen en un contexto de preocupación persistente por las competencias básicas de neerlandés. Los resultados de lectura han caído con fuerza, lo que contrasta con la imagen que tenía el país de ser un buen estudiante en esta materia. Además, un programa nacional dotado con cientos de millones de euros todavía no ha logrado cambiar esta tendencia.
Según los datos del CBS, aproximadamente una cuarta parte de las personas mayores de 15 años habla principalmente en casa un idioma distinto al neerlandés. En ese grupo se incluyen dialectos, lenguas regionales como el frisón y el limburgués, y otros idiomas como el inglés, el turco, el polaco y el español.
Un contraste con otras políticas lingüísticas
El giro en las aulas coincide con una posición más exigente en otros ámbitos. Los ministros quieren elevar al nivel B1 el neerlandés requerido para la naturalización y preparan normas más estrictas para las personas que reciben asistencia social y no dominan suficientemente el idioma.
En Frisia, la enseñanza activa del frisón ya es obligatoria por la normativa provincial. Para el resto del país, la aplicación concreta de los nuevos objetivos quedará en buena medida en manos de cada escuela mientras avanza el periodo de transición hasta 2031.


