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Iglesias reutilizadas en Países Bajos: de pistas de pádel a restaurantes

Las iglesias reutilizadas se han convertido en una imagen cada vez más habitual en Países Bajos. Un ejemplo es la antigua Sint-Jozefkerk de Arnhem, en la provincia de Gelderland, que funciona ahora como el centro de pádel Holy Padel.
La reconversión forma parte de un fenómeno más amplio: aproximadamente 75 edificios eclesiásticos dejan de utilizarse cada año por sus parroquias y reciben nuevos usos.
De iglesias a espacios deportivos y comerciales
Según las cifras de la Agencia del Patrimonio Cultural de los Países Bajos (Rijksdienst voor het Cultureel Erfgoed), los edificios que dejan de funcionar como templos pueden transformarse en instalaciones muy diferentes. Entre los nuevos usos mencionados figuran las pistas de pádel, los parques de trampolines, los gimnasios y los restaurantes de sushi.
El caso de Arnhem ilustra una de esas transformaciones. La Sint-Jozefkerk opera bajo el nombre comercial de Holy Padel y alberga pistas interiores para practicar este deporte. Los trabajadores del centro consideran práctico el cambio de uso del recinto.
Olaf van Baars, instructor deportivo en Holy Padel, explicó a Hart van Nederland: "Recibimos visitantes de todo el mundo".
La información sobre el centro Holy Padel identifica el proyecto y su actividad deportiva.
Qué usos acepta la población
La reutilización de iglesias también fue objeto de un sondeo del panel de Hart van Nederland. Dos tercios de la población neerlandesa no se oponen a que una iglesia cerrada se convierta en una biblioteca, un centro cultural o una vivienda.
En cambio, los usos que reciben menos respaldo son los gimnasios, las discotecas y los establecimientos hosteleros, entre ellos las cervecerías.
La encuesta muestra así una diferencia entre las opciones vinculadas a servicios culturales o residenciales y aquellas relacionadas con el ocio nocturno o la actividad comercial.
La reconversión de estos edificios permite mantenerlos en uso después de su cierre como templos, aunque los nuevos destinos pueden alejarse por completo de su función religiosa original.


