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Una alternativa de vivienda barata para estudiantes en Países Bajos

Encontrar una vivienda o habitación asequible es uno de los grandes problemas para los estudiantes en Países Bajos. Mientras los precios del alquiler continúan siendo elevados en buena parte del país, existe una alternativa poco convencional: vivir en una residencia o complejo para personas mayores a cambio de dedicar parte del tiempo a sus residentes.
Connect Generations, una organización que conecta a estudiantes con centros residenciales y otros espacios donde pueden vivir a un coste muy reducido mientras realizan actividades de voluntariado.
El programa busca solucionar dos problemas al mismo tiempo: facilitar vivienda asequible a estudiantes y fomentar el contacto entre generaciones para combatir la soledad entre las personas mayores.
1ª opción: unos 115 euros al mes
En su modalidad principal, los estudiantes pagan 781,50 euros por adelantado durante el primer año y 723,50 euros por cada año posterior.
A esto hay que sumar aproximadamente 50-80 euros mensuales de gas, agua y electricidad y una inscripción inicial de 29,95 euros.
En la práctica, repartir el coste anual entre los doce meses supone pagar alrededor de 115-145 euros al mes durante el primer año, incluyendo los suministros.
A cambio, los estudiantes deben realizar 30 horas mensuales de voluntariado con los residentes. No se trata de prestar cuidados médicos, sino de hacerles compañía y participar en la comunidad: salir a pasear, ayudar durante las comidas, realizar visitas u organizar actividades.
La idea es que el estudiante no sea únicamente alguien que ocupa una habitación dentro del edificio, sino que se convierta en una especie de "buen vecino" y participe en la vida de la comunidad.
Los participantes también deben estar disponibles al menos un fin de semana al mes.
El programa está pensado para estancias de al menos un año y los estudiantes pueden permanecer en la vivienda mientras continúen estudiando.
2ª opción: 270 euros al mes
Connect Generations cuenta además con una segunda modalidad denominada leegstandbeheer, destinada a edificios que se encuentran temporalmente vacíos.
En este caso, los estudiantes pueden alojarse temporalmente en edificios que se encuentran desocupados y que son utilizados como vivienda mientras esperan otro uso o destino.
El alojamiento cuesta entre 270 y 290 euros al mes y requiere únicamente 10 horas de voluntariado mensuales en el barrio o entorno.
También se debe pagar un depósito de 400 euros y 165 euros iniciales por gastos administrativos y material de seguridad.
La principal desventaja es la incertidumbre. Al tratarse de inmuebles utilizados de forma temporal, no existe garantía sobre cuánto tiempo podrá permanecer el estudiante en la vivienda.
¿Quién puede participar?
El programa está dirigido principalmente a estudiantes de educación superior (hbo) y universidad (wo). Registrarse no garantiza conseguir una habitación: cuando aparece una plaza disponible, los interesados deben solicitarla y pasar por un proceso de selección.
Entre los requisitos también se encuentra poder mantener conversaciones cotidianas en neerlandés, algo especialmente importante al convivir y realizar actividades con residentes mayores.
Connect Generations dispone de ubicaciones en diferentes puntos de Países Bajos, incluidas ciudades como Ámsterdam, Rotterdam, La Haya y Utrecht.
La propuesta va, por tanto, más allá de conseguir una habitación barata. Los estudiantes pagan una cantidad muy inferior a los precios habituales del mercado, pero adquieren a cambio el compromiso de dedicar parte de su tiempo a la comunidad en la que viven.


