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WhatsApp bloquea las cuentas de las trabajadoras sexuales en Países Bajos

WhatsApp está bloqueando y suspendiendo de forma permanente las cuentas de trabajadoras sexuales en los Países Bajos, provocando una caída drástica en sus ingresos y poniendo en riesgo su seguridad. La situación, denunciada públicamente por el sindicato PROUD (Proud Nederland), ha escalado tras una ola de suspensiones registrada en la segunda semana de julio.
Meta aplica normas globales sin atender a la legalidad local
Meta, empresa propietaria de WhatsApp, argumenta que sus normas globales prohíben el uso de sus plataformas para la facilitación de servicios sexuales comerciales. Esta política se aplica a todos los usuarios del mundo sin distinción, independientemente de si la actividad es legal en el país donde reside el usuario.
En los Países Bajos, la prostitución es una actividad legal y regulada desde el año 2000. Las trabajadoras sexuales están obligadas a registrarse en la Cámara de Comercio (KVK) y a pagar impuestos como autónomos (ZZP), igual que cualquier otro profesional independiente.
A pesar de este marco legal, Meta no reconoce esta distinción en su política de comercio, que prohíbe explícitamente el uso de sus herramientas, incluida WhatsApp Business, para "servicios sexuales para adultos".
Pérdida de ingresos de hasta el 70%
El impacto económico es severo. Según una investigación de Pointer algunos trabajadores han perdido entre el 50% y el 70% de sus citas habituales. WhatsApp era su principal canal de comunicación directa con clientes recurrentes, y su bloqueo repentino ha dejado a muchos sin acceso a esa red de contactos construida durante años.
El diario Het Parool recoge el caso concreto de una trabajadora en Ámsterdam que, tras el bloqueo de su cuenta, perdió en una sola tarde diez años de contactos y de pruebas de seguridad acumuladas en la aplicación.
Un problema de seguridad, no solo económico
Más allá del dinero, PROUD advierte que estas suspensiones ponen en peligro la integridad física de los afectados. Los trabajadores sexuales utilizan grupos de WhatsApp para dos funciones de seguridad esenciales:
- Listas negras de clientes peligrosos: compartidas entre colegas para evitar situaciones de riesgo.
- Sistemas de seguimiento (check-in): avisar a compañeros de que están en una cita y seguir un protocolo si no se recibe respuesta en un tiempo determinado.
El sindicato alerta de que la pérdida de estas herramientas empuja a los trabajadores hacia plataformas menos seguras o directamente a la calle, aumentando su exposición al peligro.
Sin recurso efectivo ante los bloqueos
Otro problema grave que denuncian los afectados es la falta de un mecanismo real de apelación. Según informan a PROUD, las solicitudes de revisión son rechazadas de forma automática por sistemas de la propia plataforma, y no existe ninguna línea de comunicación habilitada para trabajadores autónomos de sectores regulados que quieran impugnar la decisión.
Meta no ha emitido ningún comunicado de prensa específico para este caso ni ha dado cifras sobre el número total de cuentas suspendidas, ya que la empresa no desglosa estos datos por profesión ni por país.
Un conflicto recurrente
Este no es un episodio aislado. Ya en febrero de 2024 se registró una oleada de bloqueos similar, lo que apunta a un conflicto recurrente entre la legislación neerlandesa, que reconoce el trabajo sexual como una actividad legítima, y las normas morales y comerciales de las grandes tecnológicas estadounidenses, que aplican sus propias reglas con independencia del marco legal de cada país.
El sindicato PROUD sigue siendo la principal organización que representa a estas trabajadoras en los Países Bajos y quien centraliza las denuncias de nuevos bloqueos.


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